Catálogo de plantas artificiales hechas de recortes de piel de revistas de moda y pornográficas, cortadas con láser. 

Serie Trees/Vanidades Tropicales

 

“En esta vida la primera obligación es ser totalmente artificial.

La segunda todavía nadie la ha encontrado.”

Oscar Wilde

 

En la era del selfie y el consumismo, la imagen del cuerpo se ha convertido en la representación de la personalidad. El empaque no sólo supera al producto sino lo define. Como un contenedor que le da forma y, ahora, significado al contenido. La autoestima es constantemente moldeada por la moda. La publicidad ya no presenta información sino promesas de belleza, seducción de apariencia y ambientes idealizados.

Basado en revisas de plantas artificiales, moda y pornografía, Elisa Pinto nos presenta un catálogo de reflexiones sobre la superficialidad del consumidor contemporáneo. Como cirujano plástico, la artista recorta piel, esconde imperfecciones y reestetiza las imágenes. Esta misma acción la aplica al implacable espejo. 

Si el cuerpo y la naturaleza han sido convertidos en objetos desustancializados, también el espejo debe ser tratado como tal.